Originaria de Portland, Oregón, pasó la mayor parte de su vida en Puerto Vallarta, Jalisco. Sus padres se mudaron a Estados Unidos con la esperanza de mejorar sus vidas, encontrar mejores oportunidades de empleo y lograr una mayor estabilidad. Después de varios años, decidieron regresar a México porque echaban de menos a su familia y no tenían estatus legal para permanecer en Estados Unidos, lo que generaba una incertidumbre constante sobre su futuro.
Al recordar la experiencia de sus padres, reconoce que tuvieron la suerte de ver sus necesidades cubiertas mientras vivían en Estados Unidos. También entiende que muchos inmigrantes no tienen la misma experiencia y pueden enfrentarse a obstáculos significativos mientras persiguen el Sueño Americano.
Para ella, trabajar con familias inmigrantes le brinda la oportunidad de marcar una diferencia significativa. Valora poder ayudar a las personas a acercarse a sus metas y a encontrar la tranquilidad que buscan a lo largo de su proceso migratorio.